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EXTRAORDINARIO TRABAJO DE Imagenes panoramicas interactivas. - He seleccionado solo las del BIERZO En la pagina de sus autores puedes ver una coleccion completa rottodigital.com
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Pico de El Miro


Ivo García Álvarez

Pico de El Miro

Introducción

            El Miro con sus 1.985 m. es la mayor altura en una zona que, por sus especiales características morfológicas, da la impresión de ser una zona de alta montaña. Pertenece al municipio de Páramo del Sil.  

Aproximación.  

            El itinerarrio comienza en la carretera al lado de las brañas de Susañe. Seguiremos la carretera de Ponferrada a la Espina, N-634, más arriba de Toreno, con lo que llegaremos hasta el desvío que, poco después del de Páramo del Sil, va hacia la térmica de Anllares. Tomaremos esta carretera pero no seguiremos la dirección de la térmica, sinó la de  Valdeprado, por la carretera particular de Hullas del Coto Cortés. Por ella llegaremos a Valdeprado y, un kilómetro después, al desvío de las Brañas de Susañe. Aquí, en el camino, a un lado o a otro de la carretera, dejaremos el coche.  

Ruta

Itinerario.  

            Se toma un camino que sale de la carretera por nuestra izquierda, pasa cerca de un corral, y se dirige hacia los prados. Poco después de alcanzar los primeros prados a nuestra izquierda, hemos de abandonar el camino y tomar un sendero que sube fuertemente más arriba de la parte alta de los prados. Este sendero nos conduce hasta la Braña de Busmor, abandonada, donde aún se aprecia algún cercado de lo que fueron corrales de la braña. Habremos tardado alrededor de una hora.

            Estamos bajo el Miro y lo mejor es atacarlo por nuestra izquierda: rodearemos, sin sendero, subiendo por las pedrizas hasta la segunda canal, por la que subiremos. Llegaremos a una cubeta en la que hay una pequeña laguna, seca en verano. Por un sendero apenas marcado, subiremos a una depresión del cordal desde la que daremos vista a un hermoso lago: el Lago Cheiroso. Si queremos acercarnos a sus orillas, lo que es recomendable, lo podremos hacer en apenas diez minutos, y volveremos al mismo punto para continuar la ascensión.

            Subiremos por la arista hasta la misma cresta y proseguiremos por ella hasta el vértice geodésico situado en El Miro. Sin pasar por el lago habremos empleado alrededor de otra hora.

Otros itinerarios.  

            Es posible subir al Miro, desde la Braña de Busmor, continuando por la vaguada hacia arriba, hasta el collado. Por la cresta, a nuestra izquierda, y luego faldeando se llega al vértice geodésico.

            También es posible subir desde las proximidades de la térmica. Después de pasarla y un poco antes de Anllares, sale, a nuestra derecha, un camino que trepa en zigzag por la ladera y luego faldea hasta las proximidades del Miro.  

Descenso.  

            Podemos realizarlo por el mismo itinerario pero es muy interesante seguir por un incierto sendero que sigue la dirección de la cresta, aproximadamente hacia el norte, hasta la Gubia del Portillón (Alcornón de Busmori según otras fuentes, 1.939 m.). Aquí damos vista, casi aérea, a las Lagunas de Fasgueo, de las que nos separa una hermosa bajada. Habremos tardado alrededor de una hora.

            Rodearemos la última por nuestra izquierda y al final encontraremos un sendero poco marcado, pero que nos resultará muy útil para descender sin problemas por el acantilado que nos espera. Continuaremos bajando por un sendero poco marcado pero que, si no lo perdemos, nos conducirá rápidamente a la carretera. Por ella abajo, a nuestra derecha, llegaremos enseguida a los coches. Desde las lagunas poco menos de una hora.  

Observaciones

Paisaje.  

            Todo el itinerario transcurre en un ambiente acogedor de alta montaña. A poco de iniciar la subida, hay interesantes cascadas en el arroyo. Hay farallones cuarciticos. El Lago Cheiroso y las Lagunas de Fasgueo son hermosas lagunas glaciares. Espléndido panorama desde El Miro sobre el Bierzo, Fornela y Ancares. También  sobre las montañas de Laciana y Babia.  

Fauna.  

            Abundan jabalíes y corzos. Se dice que hay osos y rebecos.  

Flora.  

            Hermosos bosques de roble albar. Abunda el acebo. En primavera los prados, y aún entre los arbustos por todas partes, están cubiertos de narcisos.  

Riesgos.  

            Hay riesgo de caídas en las pedreras y pendientes abruptas. Se debe tener precaución con las tormentas. En invierno, con nieve, tanto la subida que hemos descrito, como la bajada sobre las Lagunas de Fasgueo y más abajo de ellas, son muy peligrosas y no se deben acometer sin el material y la experiencia apropiados.  

Mapas.  

            Mapas nos 100 y 101 del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:50.000 y mapa nº 100-IV del mismo Instituto a escala 1:25.000.

  


 
   
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Lillo del Bierzo

(título desconocido)

LOCALIDADES DEL BIERZO:
Lillo del Bierzo

Población del norte de la Región del Bierzo, perteneciente al Ayuntamiento de Fabero.
Dista de éste 2,3 kms. Este pueblo, que pertenece a la Comarca Fabero-Sil, se ubica en plena cuenca minera. Como en todo el municipio de Fabero ya hace más de dos años que se cerraron todas las explotaciones “mineras” de interior y ha sufrido dos décadas de intensa “reconversión minera”. Ello hace que, actualmente, no llegue a alcanzar los 700 vecinos.
En el pasado siglo, hubo momentos en que llegó a constituirse en un pueblo con mucho movimiento y mayor cifra de población, si bien una buena parte de sus residentes siguen habitando en este encantador lugar y dedicándose todavía al laboreo del carbón o están prejubilidados. Otra proporción importante es la de los que han emigrado o se han trasladado en busca de mejor clima, los cuales suelen volver algunos años a sus orígenes que no olvidan tan fácilmente.
La localidad de Lillo se encuentra rodeada por montañas, siendo en consecuencia las vistas y panorámicas muy amenas y bellas. Otras marcas de identidad son el ser el inicio de donde parten muchas rutas de senderismo, incluso de montañismo, y la presencia aún de la nieve cada vez más escasa en la etapa invernal.
Las rutas turísticas que tienen su inicio en Lillo son de lo más variado, teniendo asignado cada una un nombre específico (del Agua, del Robledal, de la Rubiona, de Pontigas). Además, para ir más seguros, nos podemos informar con detalle en el Camping “Los Perdigones”, situado en una especie de mirador natural desde el cual se abarca y alcanza a intuir la entrada de acceso a dos valles de los más privilegiados e increíbles de Europa: el de Forniella y el de Ancares.
LA COMARCA FABERO-SIL:
Se tiene que considerar que esta Comarca es una de las que componen la Región del Bierzo. Está, a su vez, integrada por cinco municipios, que abarcan 51 localidades (Fabero, Vega de Espinareda, Toreno del Sil, Berlanga del Bierzo y Peranzanes). Está, asimismo, bastante bien distribuida económicamente pues, a pesar de ser Fabero el principal centro de servicios y comercial, en bastantes aspectos están a su altura Vega y Toreno.
El censo total demográfico supera, con creces, los 10000 habitantes.
NATURALEZA:
Lillo es, en esencia, un pueblo “negro” pero hermoso.
Y el calificativo de negro sólo se debe a lo que ha sido un referente esencial para sus vecinos: la minería y, fundamentalmente, los mineros. Sin embargo, es en general un espacio limpio y bien cuidado.
En los alrededores se observan explotaciones “a cielo abierto” en plena actividad y unas pocas restauraciones de escombreras, que no avanzan con la celeridad suficiente.
Sin embargo, abstrayéndonos de ello, admiramos en toda su grandiosidad el paisaje cambiante y sugerente, con manantiales y abundancia de agua.
El Cámping ya citado de los Perdigones viene siendo un Área Recreativa, al lado de un arroyo, donde existen muchos puntos para poder gozar de la sombra estival debajo de robles, chopos y espinos. En el Área Recreativa de Lillo se ha acondicionado con gusto una fuente natural, al mismo tiempo que barbacoas, mesas y bancos para las comidas o meriendas campestres.
Si bien que no todo ello en Lillo, se ha de aludir a que con pequeños desplazamientos se pueden descubrir elementos etnográficos (palomares, molinos, pallozas, hórreos,…) o costumbristas (el filandón y las romerías, como mejor conservados). En cuanto al turismo, los aspectos más en vanguardia y aprovechados son el senderismo y el turismo llamado activo y, con menor relevancia, dentro del turismo de visita familiar, la gastronomía.
En definitiva, las áreas de naturaleza virgen y apacible, así como la posibilidad de captar muestras de arquitectura popular y de vida en una anterior “economía de subsistencia” son los encantos y experiencias que agradan más a los visitantes.
Tal vez, por no ser excesivamente conocido y promocionado, el lugar es el más adecuado para acercarse a múltiples enclaves de la montaña del Bierzo colindante con Asturias. En resumen, Lillo se convierte, por derecho propio, en punto central de una tierra con diversos valles, de ríos, de montañas y de pueblos con gran sabor ancestral en un entorno en el que la naturaleza se muestra en toda su potencia y magnificencia.
No se puede dejar de lado un desarrollo bastante exitoso que se ha producido en el campo de un turismo peculiar y de aventura (el de 4x4). Las rutas están perfectamente señalizadas y con todas las especificaciones precisas, dándose alternativas para el disfrute del tiempo libre: zonas polideportivas, piscinas “al aire libre”, montañismo, senderismo guiado,…
Otra de las características que sorprenden gratamente se sustancia en la esporádica contemplación del urogallo que se refugia en montes escarpados, poco accesibles, en la intimidad de especies como robles, castaños y gran variedad de arbustos.
Tierra típica de castañas: cuando despunta el tiempo frío, con sus tempraneras heladas, nada es más reconfortante que comerse ricas y calientes castañas, asadas directamente en el fuego o en el consabido “chambombo”.
Una interesante Idea a sugerir es que el C.I.T. de Lillo se decidiera a habilitar un Museo de la Castaña, ya que en todo el Bierzo no se contempla como tal.


LA MAJA:
Del pasado agrícola de Lillo poco queda. No obstante, en otro tiempo no demasiado alejado, el centeno era el producto cerealístico básico en la alimentación humana, en la animal ganadera y, además, para confeccionar “el cuelmo” trenzado para el cubrimiento de tejados. No se ve en la actualidad ningún techo de casa en el pueblo de esta forma, por una elemental razón: a causa de su peligro evidente de incendio, fue sometido a un impuesto. Esto llevó a todos los propietarios a sustituir las antiguas cubriciones por otras de un material, abundante en la zona y de muy buena calidad: la pizarra. Cabe mencionar un detalle que se ve todavía en algunas construcciones, como es el mantenimiento de sujección mediante pernales, que en los laterales se asemejan a escaleras, cada uno de dichos pernales sobresaliendo directamente del muro en tres direcciones.
La Asociación Cultural “La Rueca”.
Ya se cumplirán nueve años de que esta Asociación organice a primeros de Agosto la tradicional y más genuina “maja”. El objetivo es separar el grano de la paja, según el método más ancestral conocido: el “golpeo”.
A finales de Julio se procede a la siega, y ello se hace como antiguamente. Con un hocín se va segando según el estilo tradicional por cantidades: “tres manadas, una gavilla; tres gavillas, un manojo y cinco manojos, un carrillo”.
Los manojos se apilaban en vertical, constituyendo una figura en forma de cabaña: la meda.
Cuando los rigores del calor ceden, al atardecer, los vecinos de Lillo se reúnen en la era. Se procede a extender cubriendo bien todo el suelo los manojos. Para ello han de soltar la grañuela que los ata. La grañuela es una especie de cuerda que se hace con la paja más larga y entera, retorcida previamente y, a veces, un poco humedecida.
Entonces es cuando se dispone la actividad del “golpeo”. Es necesario que cada cuadrilla principal tenga a su disposición un “piértigo”. El vocablo “piértigo” hace referencia al apero o artilugio en general y a una de sus componentes, en particular, que iba ligada al palo fuerte y resistente que golpea “el centeno”.
El majador sujeta firmemente el palo dicho “manueca” que, siendo más fino, en su confección no tiene excesiva importancia la cualidad de la madera de que esté hecho. Ahora bien, el “piértigo”, por su utilidad, ha de ser labrado en madera compacta y dura, normalmente de roble, debiendo de ser preparado para cada año.
La pieza de ensamblaje que une el piértigo con la manueca se denomina “arbía”. En principio, fue de cuero, permitiendo un cierto giro del uno con respecto a la otra.
Tanto piértigo como manueca disponen en su extremo de una zona rebajada con el fin de que se inserte en ella la arbía con precisión mediante unas correas, que se aprietan fuertemente. En los extremos de piértigo y manueca se coloca una bola, según la tradición manda. Modernamente, en muchos piértigos en las zonas del Alto Sil, Laciana y otras, la arbía ha caído en desuso, ocupando su lugar una rótula mecánica.
Cabe incidir en la evolución de la maja hasta su casi desaparición. A finales del S.XIX y primeras décadas del XX, ya se impusieron las máquinas y la técnica: así, las majadoras desprenden el grano de la espiga y las aventadoras tenían su propio sistema para separar el grano de la paja, sin tanta necesidad del albur del viento que soplara.
La organización es básica para tener “buena maja”, en la que cada uno ha de desempeñar su cometido. Los golpeadores pronto establecen un ritmo cadencial y, una vez que se van desplazando, un segundo grupo entra en acción, denominado los “de la perra”. De este modo, intervienen varias tandas de majadores, que realizan su labor “repartiendo” los recorridos de arriba abajo, y viceversa.
El terreno queda inundado con una mezcla de grano y paja. Entonces, provistos de “garabatos” (rastrillos), otros intentan apartar la mayor porción de paja posible.
Para limpiar el grano, hay que servirse de la fuerza del viento, que “trabaje”, de los atardeceres o anocheceres de los días calurosos. Lillo pasa por ser uno de los pocos lugares en que se aventó prácticamente siempre con un sistema más sencillo: la utilización de la palangana.
El grano, ya desprovisto de aditamentos, es transportado en quilmas (sacos), normalmente no en la misma jornada.
Con paja mojada y retorcida, se confeccionan los bencellos (biortos, en Sta. Cruz del Sil), que son como unas cuerdas para atar las gavillas, conocidas como “cuelmos”.
EL GRUPO DE GAITAS “FUENTELALLAMA”:
En los últimos años, es admirable cómo un Grupo con escasos medios y mucho esfuerzo, han llevado una encomiable labor en pro de rescatar el folklore y las canciones populares: el Grupo de Gaitas “Fuentelallama”. Ya se da por descontado que ellos amenicen la Procesión de las Candelas y que cierren o animen todos los actos festivos en Agosto. Además, no tienen ningún inconveniente para aportar de forma generosa su buen hacer en diferentes celebraciones, ya sea en Fabero o bien en el resto del Bierzo, estando dispuestos siempre a ayudar a Asociaciones de Enfermos, como la de los afectados por el Alzheimer.


HÓRREOS Y PANEIRAS:
En tierras astutianas, a la hora de hablar de la talla de la madera, ineludiblemente se ha de comprender en ella a los hórreos y paneras.
Incluso, como elemento artístico, en casas con corredor se dejan ver torneados, sobre todo en paneras, de las balaustradas con una estética y decoración exquisitas.
La etimología de la palabra “hórreo”, con bastante probabilidad, derivaría de “horreum”, traducida como granero, siendo su objeto y uso éste en cualquier época y lugar.
Se dan diferentes tipos de hórreos y se clasifican según sus propiedades. Por lo que aquí interesa, Lillo, Ancares, Alto Sil, Laciana y la zona colindante asturiana, se ha de explicar que en lo que es la franja gallego-astur se mezclan con cabazos, similares mas con diferencias.
Los tejados del hórreo específico del norte del Bierzo eran construidos de paja de centeno trabajada, uniendo en la “cumbrera” cuatro aguilones.
Las teorías sobre la génesis de los hórreos son variadas. De todas formas, lo que se ha fijado con rigor es que derivan de otras construcciones romanas de misma o parecida estructura. También cabe señalar que, en el S. XIV, se da una gran evolución desde el tipo arcaico (“cabaceiro”) que se edificaba con una trama de varas entretejidas, hasta el edificio de madera que nos llegó hasta nuestros días, siendo lo demás pequeñas adaptaciones.
Como se trataba el hórreo de, en síntesis, una construcción elevada sobre material a modo de columnas, su función fue única, elemental y exclusiva, de principio: la conservación de los alimentos en una economía “de precario”.
Las clases de alimentos a mantener en buenas condiciones todo el año son de tres grupos, según su ubicación:
- tanto dentro como fuera, se protegían los productos agrícolas, escanda, centeno, manzanas, castañas y otros frutos, patatas, maíz, cebollas, fabes,etc.
- el derivado lácteo más preciado, el queso, que da él mismo nombre a una parte del hórreo.
- Los productos procedentes de la matanza anual: que, curados, permitían su duración (chorizos, morcillas, jamones, cecinas,…).
En talameras o tenovias es usual observar colmenas o truébanos para la producción de miel.
Otras utilidades más perentorias, y no constantes, que se le dieron al “hórreo” son esporádicas: debajo de ellos, se guardaban los carros en el mal tiempo, así como los bancos de obrador de carpintero y otras herramientas de oficios artesanales. A veces, se extendía a su abrigo un tendedero para secar mejor la ropa o mantener seca la leña tronzada y troceada para minimizar el frío en el duro invierno. Se ha citado también algún caso de que, en un espacio cubierto, se delimitó un área para corral o gallinero.
La diferencia más notoria y básica entre el hórreo y la panera deriva de su apariencia exterior, ya que el primero es de planta cuadrada con poyos o soportes en sus cuatro esquinas, en tanto que la panera es de dibujo rectangular y, además de los cuatro apoyos ya dichos, lleva otros adicionales en sus lados más largos que en ocasiones superan en número la docena (“los pegollos”). Por otra parte, en el hórreo el tejado se remata con la unión o confluencia en su punto central de los cuatro “aguilones”, mientras que en la panera se enlazan los aguilones por pares formándose como unas tijeras que van a terminar a las paredes de la panera. De esta guisa, la unión de los cuatro “aguilones” se consigue a través de la instalación de una pequeña viga (que se conoce como “cumbre” o “cumbrera”).
La panera es bastante posterior al hórreo, representando una evolución de éste como consecuencia de la intensificación de la producción agrícola en el S. XVIII.
CAJÓN DE SASTRE:
En este capítulo, se dan aunque más bien aisladas, unas notas complementarias sobre detalles que pudieren resultar interesantes o ciertamente a divulgar, de diversa índole:
-La Iglesia de Sta. María, hace pocos años sufrió un pavoroso incendio. Los vecinos, lejos de arredrarse y con el carácter decidido que les identifica, la reconstruyeron con sus propios medios y esfuerzo, íntegramente de piedra y madera.
-Se está llevando a cabo la restauración del Pozo Viejo que, a pesar de no realizarse con la rapidez deseada, va a posibilitar que esta instalación minera se erija en un referente de arqueología industrial, a poco que se rehabilite para destino turístico.
-Dentro de lo que es necesario recuperar o estimular por ser algo específico y apreciado, es menester mencionar tanto los deportes tradicionales como los juegos, uno de los cuales es el “juego de bolos”, con unas reglas y desarrollo diferenciales en relación a otras Comarcas leonesas.
-Las celebraciones locales con más raigambre y tradición son de antiguo tanto San Antonio de Padua (13 de junio) e, igualmente, las Candelas (3 de febrero).
-En una preferencia particularmente subjetiva pienso, con el amigo Abelardo, que un pequeño paseo hasta el pueblo de Bárcena de la Abadía, a unos dos kilómetros, es de lo más relajante y maravilloso puesto que es de obligado precepto. Y, si es en el mes de mayo avanzado, en un atmósfera de aromas a cerezo florido, ya se trata de una experiencia irrepetible esta corta caminata. De hecho, un buen entretenimiento sería localizar el cerezo que, según merecimientos, se contiene en la lista de Árboles Monumentales del Bierzo, de A Morteira.


NOTA: Este reportaje está dedicado al gran amigo y colaborador de Bierzo.Natura, Abelardo Vega Terrón
.

MARCELINO B. TABOADA
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Peña Portillina

Peña Portillina

Introducción

            Peña Portillina con sus 1805 m. de altitud, no está entre los picos más altos de esta zona, pero sí entre los más impresionantes. Su vista desde Chano es realmente impactante y su ascenso no defrauda. Además, en sus faldas se encuentra uno de los dos únicos hayedos que podemos encontrar en El Bierzo. Se encuentra en el termino municipal de Peranzanes.  

Aproximación.  

            El itinerario comienza en el barrio de Prado del pueblo de Chano, en el Valle de Fornela. Para llegar a él hemos de ir hasta Fabero en donde tomaremos la carretera que sube por el valle del río Cúa en dirección al Valle de Fornela y Peranzanes. Por ella pasaremos al lado de Peranzanes y llegaremos hasta Chano. En la misma salida del pueblo encontramos un desvío hacia la izquierda por el que bajaremos hasta el río y lo cruzaremos para volver luego un poco valle abajo hasta el otro barrio de Chano, Prado, en donde aparcaremos.  

Ruta

Itinerario.  

            Cruzaremos el pueblo siguiendo en la misma dirección que la carretera por la que llegamos y seguiremos la pista que continúa. Pasaremos sobre el arroyo y, poco más adelante, giraremos hacia la derecha siguiendo el camino que parece seguir por el valle del arroyo arriba. Al llegar al arroyo volveremos sobre nuestra izquierda siguiendo el camino que se aleja del arroyo en lugar de continuar el que sigue valle arriba que nos servirá para el regreso. Al llegar a la loma que baja desde la sierra abandonaremos el camino y continuaremos por el senderillo que encara de frente la pendiente. Por él, siguiendo siempre la loma, llegaremos a la sierra en una cota al este de Peña Portillina, después de haber pasado por lo que parecen restos de un castro, probablemente de época prerromana. Solo nos queda seguir el cordal hacia el oeste, nuestra derecha, y alcanzaremos enseguida el vértice de Peña Portillina. Habremos empleado alrededor de dos horas.  

Otros itinerarios.  

            Es posible ascender a Peña Portillina subiendo por el arroyo del Carballalín, abandonando la carrera un poco por arriba del pueblo de Chano, por un caminillo que pasa al lado del afamado Castro de Chano, restos de un poblado prerromano.

            También es posible ascender a Peña Potillina siguiendo en su totalidad la pista por la que salimos del Barrio de Prado que después de un larguísimo recorrido que bordea la sierra, asciende hasta las inmediaciones del pico. Es más cómodo pero mucho más largo, por lo que solo estaría justificado si se piensa hacer la mayor parte del recorrido en coche o si precisamente se desea recorrer esa parte de la sierra.

            Poco más arriba de Chano, siguiendo la carretera, se llega al renombrado Castro de Chano. Es un poblado prerromano, excavado hace pocos años, y cuya visita parece imprescindible para quién sienta un poco de inquietud histórica.  

Descenso.  

            Podemos, naturalmente, realizarlo por el mismo itinerario que en la subida o por cualquiera de los citados pero, a pesar de que el camino está muy poblado por la maleza a causa de la falta de uso creo que la mejor opción es regresar siguiendo el curso del arroyo. A cambio de la dificultad nos permite recorrer en parte, o todo si lo deseamos, el bosque de hayas que constituye toda una reliquia en El Bierzo y nos hará sentir exploradores de lugares ignotos. Para ello descenderemos de Peña Portillina hacia el oeste, es decir, hacia el lado contrario a aquel por el que ascendimos. Llegaremos al collado y descenderemos por la ladera hacia nuestra derecha. Si deseamos entrar en el bosque de hayas por arriba para recorrerlo en su totalidad, bordearemos hacia la derecha bajo las peñas y, si solo pretendemos bordearlo descenderemos francamente la ladera por la línea de mayor pendiente hasta el fondo del valle. Siguiéndolo encontraremos un camino, que en tiempos debió haber sido bueno, por el que llegaremos al punto de partida después de haber pasado un intrincado bosque y abandonados prados y haber cruzado repetidas veces el arroyo. Emplearemos cerca de dos horas.  

Observaciones

Paisaje.  

            Es el típico paisaje de montaña con profundos valles. Los despeñaderos cuarcíticos del pico nos darán la impresión de tener una vista aérea del pueblo de Chano. En el descenso se cruza un bosque de cierta entidad.  

Fauna.  

            Es casi seguro que se verán corzos si el recorrido es un poco sigiloso. Hay jabalíes y zorros. Pueden verse perdices, conejos y liebres. Dicen que hay también osos y urogallos.  

Flora.

            Naturalmente lo más destacado, por ser en El Bierzo, es la existencia de hayas. Hay buenos sotos de avellanos y bosques de roble salpicados de acebos serbales, mostajos y arces.  

Riesgos.  

            En caso de tormenta, riesgo de caída de rayos en el cordal en las inmediaciones de la Peña acrecentado, si cabe, por la presencia de filones de mineral de hierro en la propia peña. Riesgo de caídas o torceduras de pie en las zonas de pendiente que es necesario recorrer sin sendero. Riesgo, en fin de encontrarse en zonas poco practicables, por culpa de la intrincada maleza, en el descenso por el abandono del camino que no implican pérdida pues siguiendo el reguero siempre llegaremos al punto de partida.  

Mapas.  

            Mapa nº 100 del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:50.000 y mapas nos 100-III y 100-IV del mismo Instituto a escala 1:25.000.



Ivo García Álvarez


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Puerto del Trayecto

Puerto del Trayecto

Introducción

            El Puerto del Trayecto, con sus 1450 m. de altitud es uno de los mejores puntos de cruce de la Cordillera Cantábrica debido a su escasa altitud y solo lo intrincado del relieve a ambos lados de la cordillera y la falta de grandes asentamientos humanos ha impedido que fuera ocupado por alguna de las importantes vías de comunicación entre el sur y el norte. Está en los límites del Bierzo entre los términos municipales de Peranzanes y el asturiano de Degaña.  

Aproximación.  

            El itinerario comienza en Peranzanes, en el Valle de Fornela. Para llegar a él hemos de ir hasta Fabero en donde tomaremos la carretera que sube por el valle del río Cúa en dirección al Valle de Fornela y Peranzanes. Entraremos en el pueblo, por la primera carretera, y aparcaremos en las proximidades del albergue, aunque no sobra sitio para hacerlo.  

Ruta

Itinerario.  

            En el leve collado que encontramos a poco de entrar en el pueblo, nos desviamos hacia nuestra derecha tomando el camino que, casi llano, faldea la ladera del arroyo del Trayecto. Ya no hay pérdida ya que el camino nos llevará

directamente hasta el mismo puerto. Únicamente después de cruzar el río, subiendo una fuerte cuesta, se desvía hacia la derecha un caminillo que no debemos tomar a no ser que nuestro destino sea otro. En el recorrido habremos empleado algo más de dos horas.  

Otros itinerarios.  

            Es posible llegar al puerto del Trayecto, desde Asturias, iniciando la ascensión muy cerca de Degaña que, por el puerto de San Antón, en Valdeprado, tampoco queda excesivamente lejos del Bierzo.  

Descenso.  

            Necesariamente lo realizaremos por el mismo camino empleado para la subida excepto que deseemos bajar hacia Asturias o que intentemos una actividad más fuerte subiendo a alguno de los picachos que enmarcan el puerto. Si se hace a los del oeste es posible regresar por Trascastro pero tardaremos alrededor de cuatro horas. En el descenso por el mismo camino emplearemos cerca de dos horas.  

Observaciones

Paisaje.  

            El recorrido se realiza por el valle de un arroyo de montaña con hermosos bosques de roble y alguna recóndita braña, para llegar a un angosto puerto, que más parece portillo abierto a las boscosas laderas norte que dan a un amplio valle asturiano.  

Fauna.  

            Son abundantes los jabalíes y los corzos. Hay rebecos y zorros. Pero las grandes joyas, que solo un golpe de suerte puede permitir observar, son el oso y el urogallo aunque no es difícil observar algún indicio de su presencia, sobre todo si nuestro andar es silencioso.  

Flora.  

            Grandes bosques de roble con algún acebo y la vegetación que acompaña a estos: lirios, azucena silvestre, narcisos, anémonas son fáciles de ver si nuestra incursión es en la época apropiada.  

Riesgos.  

            No debería haber ninguno si no se abandona el camino. Internarse en el bosque puede significar el extravío entre el intrincado matorral.  

Mapas.  

            Mapa nº 100 del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:50.000 o mapas nos 100-II y 100-IV del mismo instituto a escala 1:25.000.



Ivo García Álvarez


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BARXAS O BARJAS

PUEBLOS DEL BIERZO (III):
BARXAS O BARJAS

Este municipio del Bierzo Oeste cubre una superficie de 62,6 kms. cuadrados, espacio en el que residen sólo 292 habitantes. La densidad de población es excesivamente baja y, asimismo, el índice de envejecimiento elevado. Así la densidad habitacional es una cifra muy precaria: 6,18 hab. por km. cuadrado.
La altitud en que se localiza la cabecera municipal es de 680 m.
Para acceder a este término municipal se puede optar entre dos itinerarios diferentes: apartándose en Vega de Valcarce según el indicador que, en el centro y antiguo Campo de la Feria, señala en dirección a Barjas o, a partir de una derivación anterior en la N-VI, tomando rumbo a esta localidad por cerca de la piscifactoría de San Fiz do Seo.
Como se puede suponer, la mayoría de las aldeas por las que se extiende el municipio reúnen unas pocas casas agrupadas y conforman un tipo de hábitat humano en consonancia con el área de la montaña gallega contigua, es decir, disperso y adaptado a los recursos naturales.
Las aldeas o pequeños núcleos que se integran en Barjas son, además de ésta: Albaredos, Busmayor, Campo de Liebre, Corporales, Corrales, Cruces, Güimil, Remide, Moldes, Mosteiros, Peñacaira, Quintela, Serviz y Vegas do Seo.
EL HAYEDO DE BUSMAYOR:

Este marco incomparable es, dentro de su especie, el más importante de Europa en varios aspectos.
Su abandono y falta de promoción era tal que excursionistas sin escrúpulos aprovechaban finales de octubre para organizar su particular “magosto” en el perímetro junto a este bosque singular. Es más, erradamente, el Consistorio llegó a pintar “a franjas” una Ruta tan “chapucera”, que fue objeto de denuncia pública.
Sin embargo, parece que algo sustancial ha cambiado:
“El Ayuntamiento de Barjas, recientemente ha demandado ayuda institucional- a lo cual nos añadimos- a todos los Organismos o Administraciones competentes (Junta, Diputación y Confederación Hidrográfica).
La extensión del hayedo milenario es de unas sesenta hectáreas, más o menos, y es mixto ya que, junto a las hayas predominantes, crecen otras especies vegetales.
Nos satisfacen los planteamientos al reclamar la creación de una faja perimetral con objeto de evitar y prevenir los incendios forestales, al mismo tiempo que se recaba la retirada del arbolado seco o inútil, partido o podrido por el exceso de humedad. Asimismo, se insta a organizar la limpieza anual o periódica de este bosque tan valioso y, algo prioritario, a que Confederación se digne adecentar las márgenes u orillas del río Barjas, con una labor complementaria de protección.
Conforme- en un caso dado anteriormente- criticamos al Consistorio de Barjas, ahora nos queda alabarlo de forma notoria y ofrecerle nuestra colaboración en cuanto a la posible presión que haga falta practicar ante las autoridades que han de permitir lograr la satisfacción de sus peticiones coherentes y más que justificadas.
CONFIGURACIÓN:

La zona es una sucesión de pequeños valles cuyo curso de agua principal es el río Barjas que, a su vez, es un afluente del Valcarce. A simple vista, lo más destacable es la proliferación de fuentes y la abundancia de agua, que hace que todo sea un continuo de verdor de prados, donde pasta el ganado apaciblemente, con un número apreciable de castaños y nogales intercalados.
El área geográfica y climática que corresponde a Barjas es una mezcla de características del ámbito mediterráneo y el atlántico, que coexisten. En el límite o frontera entre estas dos variantes geográficas europeas (Eurosiberiana y Mediterránea), se produce la confluencia de dos tendencias que, unidas a la disposición específica de la Sierra de Ancares, repercute en la gran diversidad de flora y fauna.
El sustrato edáfico y geológico, también variado, formado por una apreciable cantidad de rocas, pizarras, esquistos, granitos y areniscas, imprime un carácter único al entorno, originando un conjunto de vegetación de gran valor e interés, donde son habituales los robles y las “carballeiras” por doquier y, en las pocas zonas de solana, los brezales.



BARJAS:

En este lugar se halla el Ayuntamiento y es el centro de relación de numerosas aldeas. El monumento más notable es la Iglesia Parroquial de Santa Marina, al lado de la cual se yergue una bonita y elegante torre. Este templo data del año 1777 (cuando fue construida) y, en su interior, merece la pena detenerse a contemplar varios retablos, todos ellos de los siglos XVII y XVIII.Las celebraciones más concurridas de Barjas se llevan a cabo entorno al 18 de julio, Santa Marina, y poco menos público y devotos tiene la festividad de la Virgen de los Dolores, el 15 de septiembre.
LA FERRERÍA DE SERVIZ:

A este importante símbolo de la industria artesanal se llega mediante un paseo largo, después de haberse encaminado a San Fiz do Seo, partiendo de la N-VI. Se mantiene en aparente buen estado de conservación la casa-habitación del que fue su propietario. De los elementos y dispositivos se pueden admirar el banzao y el banzadillo: éste es, ciertamente, el que ha aguantado mejor el paso del tiempo de todos los que aún se ven a lo largo de la Comarca berciana.El camino a esta Herrería es un sendero con un valor paisajístico de primer orden pues, prosiguiendo la caminata en busca de la cabecera del valle, se podrá gozar de unas maravillosas vistas desde la elevación de Barjas y Corporales, siendo estos dos lugares de los que contaban con sendas herrerías, en el siglo XIX.
RUTAS:Como con más prevalencia de cara a tener en cuenta desde una óptica natural y/o monumental, es de rigor hablar de tres itinerarios muy aconsejables:- Gran Ruta Verde: este recorrido va desde Güimil hasta Albaredos. Lo auténticamente admirable es cómo, siguiendo por la senda, se observa cómo va fijando y perfilando la línea divisoria de delimitación entre la cuenca del río Barjas y del Selmo. Como aliciente añadido se ha de indicar que, nada más dejar Mosteiros y bordeando la falda de la Peña do Seo, se sorprende uno cuando, inesperadamente, surge un acebal moteado de robles.- Las Hayas: de Güimil hasta arribar al Alto de Faro, haciendo una buena parada en Busmayor. Este camino discurre por la zona media, más bien alta, de las montañas y en ello reside su encanto. El verde del pasto natural nos maravilla en muchas ocasiones. Busmayor tiene su acomodo en un valle cerrado y dominado por un conjunto de montañas que, a modo de fortaleza natural, nos enseñan sendas intrincadas que nos abren una panorámica hermosa de la Sierra del Cebreiro.- Ferrerías y Arte Románico:Se dan dos alternativas a elegir. La primera, de Güimil a Los Mazos y la segunda, de Los Mazos a Corullón-Villafranca, como variante de retorno.En ambos casos el punto de salida es Mosteiros. El sendero que abraza y transcurre por la falda de la Peña de Seo efectúa como un surco en medio de un bosque mixto hasta posibilitar otear las cercanías de Oencia. En Los Mazos se puede escoger según aficiones y tomar el camino que nos sube a la Peña o, en otro caso, continuar hasta alcanzar Corullón, recuperar fuerzas y resuello en el Mirador y prepararnos para vernos inmersos en ejemplos arte románico de gran categoría y bonita factura y perfección.

Cuevas de Barjas
PATRIMONIO Y ETNOGRAFÍA:

Diversas de las localidades de Barjas disponen de iglesia y capilla, que no está de más visitar.
Otros enclaves de relevante interés turístico están dispersas por los distintos pueblos, entre los que cabe citar por su excepcionalidad:
- El Hayedo de Busmayor.
- El Monte Capeloso en Campo de Liebre.
- La Peña do Seo en Mosteiros o Mosteirós.
- Variadas y numerosas fuentes de manantial “de Reventón” en la población de Vegas do Seo.
- Algún castro residual.
- Cuevas excavadas por los fenómenos naturales.
- Restos de los molinos en casi todas las localidades pobladas.
- La Herrería de Güimil.
- Antiguas y ya abandonadas fraguas.

FLORA:

En cualquier momento y lugar nos podemos extasiar mirando hacia robles centenarios que nos impresionarán, a la vez que las inesperadas y numerosas colonias de acebos.
A ellos, es preciso reiterarse, hay que sumar y aludir a los castaños y nogales, típicos de la zona.
El brezo y los arándanos son casi endemismos que invaden ciertos suelos adecuados a su crecimiento. Con el fruto silvestre de la “arandeira” se elabora un licor a base de orujo, que es un potente digestivo y estomacal para degustar tras las comidas.
Estas especies contrastan grandemente por ser bayas nobles, en algunos casos rodeadas de maleza y zarzas.

FAUNA:

Ello es quizá lo más conocido y divulgado de toda la Sierra de Ancares. La irrupción improvisada de jabalíes, corzos, ciervos, conejos, de alguna de las pocas liebres que resisten o de la perdiz de cabeza roja es una suerte relativamente frecuente. Por lo que afecta a la avifauna, lo más digno de observación son los cernícalos, buitres, gavilanes, lechuzas, águilas culebreras que, libremente, surcan el cielo. Y, por lo que hace a los mamíferos, el mítico lobo, las atrevidas ardillas, los tejones, gatos monteses, nutrias y las jinetas (que ya escasean) son las especies más admiradas.
Pero cabe hacer una mención particular a tres animales-símbolo de todos los Ancares: el urogallo, el lobo y el corzo.

EL UROGALLO:

Es la estrella que simboliza a los Ancares por su escasez y necesidad de protección. Resulta complicado encontrarlo por su timidez y tendencia al escapismo, mas sus típicos cantos en primavera lo delatan. Viven en bosques caducifolios, siendo el macho de mayor porte y tamaño que la hembra: con unos 86 cm. de largo, de color muy oscuro y con una cola que, en contados episodios, abre dibujando un abanico, espectáculo muy vistoso.
La hembra, no obstante, es de menor tamaño (unos 60 cm. de largura) y de colores crípticos, miméticos con el entorno, lo que utiliza para camuflarse y confundirse, pasando desapercibida.

EL LOBO:

Este cánido tiene una leyenda extensa, y más bien negativa. Su semejanza a un perro robusto es lo más destacable, así como su afán gregario yendo siempre en manadas. Se puede confundir con la raza de pastor alemán, en ciertos detalles. Se caracteriza por tener siempre las orejas erguidas, para captar los múltiples peligros que le acechan, y lleva siempre el rabo colgando.
La longitud total de un lobo está comprendida entre 100-130 cm., con una alzada máxima de 70-80 cm. y una cola que, extendida, mide entre 30 y 40 cm. El peso suele ser de 25 a 50 kgs., ocurriendo que las hembras son ostensiblemente más pequeñas y de mayor ligereza.

EL CORZO:

Este cérvido es el de menor tamaño de Europa, por ello es también uno de los más versátiles y ágiles. Su longitud está entorno al metro y su alzada mayor es de 75 cm. Su aspecto es atractivo, ágil y correoso. Su peso es de menos de 30 kgs., lo que superan escasamente los machos más fuertes. El corzo tiene las patas traseras adaptadas al salto, por ello son sensiblemente más largas que las delanteras. Sus orejas están erguidas y atentas, su pelaje es largo y de color pardo-rojizo y, en el morro, se le nota una especie de bozal de color negro y en los cuartos traseros, en la zona anal, como un significativo escudete de color claro. Su pose demuestra vivir siempre en un estado de alerta, despierto y nervioso. La cornamenta es de escasa proporción, si bien la longitud es de 18 a 20 cm. en los machos adultos. De la rama principal salen otras dos excrecencias, una a media altura orientada hacia delante y la otra, en la parte superior, que señala hacia atrás. La cornamenta de los animales jóvenes está aún sin completar.

FIESTAS Y GASTRONOMÍA:

La enumeración concreta de festividades tradicionales es la siguiente:
Barjas: Virgen de los Dolores, trasladada al tercer domingo de Agosto.
Magosto popular: el Primer fin de Semana de noviembre.
Busmayor: El Día de Nuestra Señora, el primer fin de semana de Agosto.
Campo de Liebre: Santa Marta, el 29 de julio.
Corrales: San Lorenzo, día 10 de Agosto.
Moldes: Santo Tirso, el día 28 de enero.
El municipio de Barjas está en la esfera de producción de las Denominaciones e Indicaciones bercianas de la manzana reineta, el botillo y la cecina.
Estos tres productos alcanzan aquí una calidad insuperable y excelente.

MARCELINO B. TABOADA
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